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Autoboicot. Porqué caemos en él y cómo evitarlo

¿Has tenido la sensación de que te estás autoboicoteando? ¿Quieres conseguir cierta meta pero en algún momento del camino tu (sin saber porqué) tu yo inconsciente toma el mando y te metes el pie tu solita? Hoy hablamos de: Autoboicot porqué caemos en él y cómo evitarlo.

Te pongo un ejemplo. Hace un tiempo, yo tenía como negocio una academia de idiomas, la empresa iba bien, tenía alumnos, tenía beneficio, pero no era un negocio tan exitoso como a mí me hubiera gustado. Yo pensaba que el problema estaba en el mercado, los clientes, los empleados… en cualquier otro sitio menos en mí misma. Y lo cierto es que el problema estaba en mí, yo me estuve autoboicoteando mucho tiempo porque en mi inconsciente estaba grabado que ser exitoso económicamente es super difícil, solo unos cuantos pueden hacerlo porque tienen un talento natural para eso o porque lo hacen ilegalmente. El resto de la humadidad debemos conformarnos con llegar a fin de mes. ¿Esto es verdad? No. ¿Tiene lógica? Sin ambargo, este pensamiento inconsciente me llevaba a NO HACER NADA para crecer. Entonces no crecía. ¿Por qué me estuve frenando a mí misma y autoboicoteando durante años?

Mujer pensando

Esto es un patrón de comportamiento repetitivo disfuncional, que no es consciente. Está interiorizado en nuestro inconsciente, sin embargo en algún momento de nuestras vidas se creó y tiene un motivo para existir. Siempre hay una explicación para todo. Como bien dice Marian Rojas Estapé: “Comprender es aliviar”

Hay razones, muchas veces desconocidas para nuestra consciencia, de por qué repetimos lo que repetimos, por qué hacemos lo que hacemos. Y en general, esas elecciones responden a patrones, modelos, mandatos de fondo, que manejan los hilos de nuestras vidas. Muchos de estos patrones son una respuesta a situaciones sufridas en la infancia, los patrones se crearon para protegernos y sobrevivir.

Podemos ver este tipo de patrones en diversos aspectos de nuestras vidas por ejemplo: en la elección de pareja, puede ser que siempre elijamos parejas emocionalmente dependientes, o agresivas. También puede que se manifiesten estos patrones en el ámbito laboral: por ejemplo elegir trabajos que no te gustan o no te dejan crecer. También existen patrones en cuanto a hábitos como las adicciones o patrones de pensamiento: como pensar que estamos enfermos.

¿Cómo se generan estos patrones?


El cerebro está continuamente generando patrones porque le es más fácil actuar sobre lo conocido y repetitivo que sobre algo que está cambiando continuamente. Por eso es que una vez aprendemos a conducir y lo hacemos a diario, después de un tiempo, ya no tenemos que pensarlo. Simplemente lo hacemos en automático.

Pues bien el cerebro también crea patrones de comportamiento que nos ayudan a sortear obstáculos en otras facetas de nuestras vidas. Son la respuesta a ciertas creencias que hemos adoptado, muchas veces de forma inconsciente. Normalmente estas creencias se adquieren en la infancia.

Cuando somos pequeños/as, funcionamos como las esponjas, todo lo absorbemos e interiorizamos. ¿Y de quién lo hacemos? De nuestros ejemplos más cercanos que normalmente son: papá y mamá. De ahí que muchos patrones de nuestros padres pasan a ser nuestros. ¿Alguna vez te has sorprendido a ti misma diciendo lo mismo que hubiera dicho tu mama? Pues eso… De niños no sabemos si los patrones que copiamos son funcionales o disfuncionales. Simplemente los interiorizamos, y nos acompañan toda la vida, si no los hacemos conscientes y los intentamos sanar. Por eso es muy importante encontrarlos, hacerlos conscientes, conocer su origen y sanarlos.



Mujer feliz

¿Cómo romper con el círculo de repetir estos patrones de comportamiento disfuncionales?

1. El primer paso es hacerlos conscientes, identificarlos.

2. El segundo es intentar encontrar su origen, cuando lo encuentras todo tiene sentido. En mi caso, el origen estaba claramente en las creencias de mis papás en que ser millonario es imposible haciéndolo honestamente.

3. El tercer paso es intentar modificar el patrón de forma consciente. Y así, en lugar de estar al servicio de los “patrones repetitivos”, automáticos, responderemos desde la conciencia. Si no somos conscientes, los patrones adquiridos nos manejan, pero una vez que nos damos cuenta, nos volvemos dueñas y responsables de nuestras respuestas, de lo que pensamos, sentimos y hacemos. Al fin y al cabo, “no repetimos experiencias para sufrirlas, las repetimos para trascenderlas”.


Michelle Roahr fundadora de “Planner Girl” y “Secret Owl Society”y profesora de diferentes cursos sobre desarrollo personal, menciona que a ella le funciona hacer justo o opuesto a su patrón de comportamiento. Por ejemplo, si mi patrón de comportamiento es poner siempre a los otros antes que a mí, pues la terapia sería siempre ponerme delante del resto. Poner a mi persona y mis intereses primero.

En este sentido también podemos recordar la cita de F.M. Alexander “La gente no decide su futuro, decide sus hábitos y sus hábitos deciden su futuro”. Pues los patrones de comportamiento no son más que hábitos.


Si consigues construir hábitos conscientes funcionales, conseguirás todo lo que te propongas. Lo importante no es cambiar tu empresa o tu trabajo de un día para otro, lo importante es modificar esos hábitos esos comportamientos que haces todos los días para que se centren en acercarte a tu objetivo final, no para que te alejen de él.


Si te sientes identificada con esto de los patrones de comportamiento repetitivo, te recomiendo que te vayas a un lugar tranquilo, sin nadie que te pueda interrumpir. Identifiques las cosas en tu vida que no funcionan ¿Por que crees que es así? ¿Esta interviniendo algún patrón repetitivo disfuncional? Una vez lo identifiques busca el origen y haz consciente el no aplicarlo cada vez que tomas una decisión.

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